La Ayahuasca es una decocción preparada a partir de la combinación de al menos dos plantas, la Banisteriopsis caapi (ayahuasca), una liana amazónica que contiene betacarbolinas (incluyendo harmina y harmalina, dos inhibidores de la MAO) y las hojas de Psychotria viridis ( Chacruna ) o la liana Diplopterys cabrerana ( Chacropanga ) , plantas que contienen DMT, una sustancia fiscalizada a nivel internacional y que es la principal responsable de los efectos psicoactivos de la ayahuasca. En otras preparaciones tradicionales se utilizan, además de diferentes plantas, como el tabaco, algunas variedades de Datura, entre otras la Brugmansia y la Brunfelsia. A través de los siglos, las comunidades indígenas de la selva amazónica han utilizado ayahuasca en sus ceremonias para proteger tanto la salud del individuo como la de la comunidad.

Hoy la ayahuasca se utiliza en muchos lugares en el mundo con fines terapéuticos, como religiosos / espirituales y para el desarrollo personal, incluso si no está oficialmente reconocida como un método terapéutico legitimo o como medicina en ningún Estado. El uso religioso de la ayahuasca para ciertas iglesias está legalmente reconocido, protegido o reglamentado en Brasil, Países Bajos, Canadá y los Estados Unidos de América. Además, la ayahuasca es considerada Patrimonio Cultural del Perú. Legalmente, la ayahuasca no está fiscalizada a nivel internacional, en conformidad con la Declaración de 2010 sobre la fiscalidad de la Junta Internacional de Estupefacientes (JIFE ) de la ONU, a pesar de que contiene un alcaloide fiscalizado , la DMT . En algunos países, la ayahuasca está fiscalizada de forma explícita, como en Francia, EE.UU. y Canadá. La presencia de la DMT en la ayahuasca hace que su legalidad pueda ser interpretada de manera diferente por las autoridades y hasta ahora han habido varios casos judiciales, algunos en espera de juicio, en relación con su importación o uso.

EFECTOS

Los efectos que produce la ayahuasca pueden incluir alteraciones en la forma de percibir la realidad , una sensación de zumbido , visiones o imágenes nítidas con motivos abstractos claramente identificable , la intensificación de las emociones , el acceso a recuerdos que se creían olvidados , fenómenos paranormales , manifestaciones de miedo o emociones difíciles y que pueden ir acompañados de bloqueos en el cuerpo (dolor , tensión, etc...) , la modificación de la forma habitual de pensar , la introspección , las experiencias perinatales o transpersonales , en el que se puede experimentar su propia muerte y el renacimiento, también en una forma simbólica o abstracta .

A nivel físico se pueden experimentar náuseas, vómitos, sensaciones de hormigueo, escalofríos, temblores, diarrea, ataxia, sudoración y, en raros casos, desmayos.

Puede suceder, sobre todo las primeras veces, de no experimentar efectos visionarios. En este caso, es importante aceptarlo. Con los ojos cerrados la experiencia es más intensa que con los ojos abiertos. En los momentos difíciles la mejor cosa que se puede hacer es respirar lenta y profundamente, dejando fluir la experiencia e intentando mantener la confianza en el proceso de la ayahuasca y en el responsable de la sesión.

La experiencia con ayahuasca no es lineal, se podría decir que se procede a través de diferentes etapas, algunas más agradables, otras un poco más difíciles.

A lo largo de la experiencia pueden aparecer también síntomas psicológicos muy poco agradables, como sospechas, paranoia o pensamientos autorreferenciales.

Estos efectos son comunes y es normal enfrentarse a ellos en determinados momentos de la experiencia y por lo general, son solo pasajeros.

Y, lo más importante de todo: no dude en pedir ayuda al responsable de la ceremonia o un miembro del equipo cuando lo creas necesario.

Las personas que han pasado por un proceso de curación con ayahuasca también han experimentado:

  • “Desbloqueo emocional” y una profunda sensación enfrentar el pasado de manera pacífica
  • Claridad mental y emocional
  • Sanación de diversas dolencias y enfermedades
  • Claridad en lo que respecta su propia vida y en la manera de vivirla
  • Un incremento de la sensibilidad espiritual
  • Aumento en la capacidad de relación con uno mismo y con los demás
  • Encuentro con razones para vivir felices y en armonía con uno mismo

CEREMONIAS DE AYAHUASCA

Las sesiones o ceremonias o rituales espacios sagrados, donde el curandero o chamán amazónico suministra la medicina a los participantes de acuerdo a sus necesidades.

Por lo general, las ceremonias tienen lugar por la noche, sin embargo, en ocasiones especiales, también pueden ocurrir durante el día. Las sesiones nocturnas funcionan a un nivel de profunda introspección, las diurnas también, pero también proporcionan un contacto más abierto con la naturaleza y su entorno.

Una sesión de ayahuasca puede durar de 4 a 8 horas, el tiempo depende estrictamente del proceso necesario a todos los participantes, ya que todo el mundo vive de hecho su propia experiencia personal. Es importante recordar que cada sesión es diferente de la anterior.

El número de participantes es por lo general entre 1 y 20, dependiendo de la capacidad del curandero en gestionar la experiencia de cada uno.

La ayahuasca actúa un paso a la vez, como un escáner que detecta los bloques, las cosas malas ayudando poco a poco en deshacerse de ellos. Bajo el efecto de la ayahuasca no se pierde la noción de la conciencia, de hecho, se podría decir que conduce a un nivel de conciencia superior donde se experimenta no sólo el mundo material, sino también el energético y espiritual, tanto en nuestro interior como el exterior. La gran cantidad de visiones, pensamientos y sentimientos que se experimentan en una sesión son los mismos que tenemos ya en nuestro interior.

Los procesos con ayahuasca son sorprendentes, aunque esto no quiere decir que sean fáciles, lo único que se debe hacer en una ceremonia es soltarse, aceptar, perder la noción ilusoria de control. No identificarse en el papel de víctima de lo que se ve o percibe, más bien actuar en calidad de observador que aprende de su propia realidad interior.